La depresión es una enfermedad muy común, sobre todo en mujeres, y responsable de una importante discapacidad y gasto sanitario entre la población. Vamos a conocer cuáles son sus posibles causas.

 

La depresión: una enfermedad psicobiosocial

La depresión es una enfermedad muy compleja sobre la que influyen varios factores que pueden desencadenar un episodio depresivo. En primer lugar, debemos entender la depresión como enfermedad psicobiosocial, lo cual significa que hay factores psicológicos, biológicos y sociales implicados. Hay personas con mayor vulnerabilidad biológica a padecer depresión, se estima que un tercio del riesgo es atribuible a la herencia genética y dos tercios a factores ambientales. Además, hay enfermedades que predisponen a la depresión, por ejemplo, las enfermedades cardiovasculares (como el infarto de miocardio), las enfermedades endocrinológicas (como el hipotiroidismo) o las enfermedades neurológicas (como la esclerosis múltiple).

La depresión se debe en un tercio a la herencia genética y en dos tercios al ambiente

 

¿Influye la depresión sobre las demás enfermedades?

De la misma manera, algunas enfermedades aparecen con mayor frecuencia o pueden empeorar en personas con depresión, como puedan ser las ya mencionadas enfermedades cardiovasculares, incluyendo tanto la insuficiencia cardiaca como el infarto agudo de miocardio. Aunque resulta increíble, se ha concluido en numerosas ocasiones que la depresión es un factor de riesgo independiente para el desarrollo de un infarto cardiaco o una angina de pecho; de hecho, su importancia se puede comparar a otros factores de riesgo tan importantes como la elevación de colesterol, el sedentarismo o fumar tabaco.

 

Depresión y estrés

La respuesta al estrés, mediada por diversos mecanismos biológicos, también puede estar alterada en las personas con vulnerabilidad a la depresión. Se ha podido comprobar que un número elevado de personas con depresión secretan una mayor cantidad de cortisol, la llamada hormona del estrés, que las personas sanas. Este hecho se descubrió en 1970 y, desde entonces, se está estudiando la relación entre el sistema neuroendocrino y la depresión; incluso se han buscado fármacos antidepresivos por esta vía.

El estrés durante los primeros años de vida, como ocurre con el abuso infantil, tiene lugar durante una etapa muy vulnerable del desarrollo y es la principal causa ambiental de desarrollo de depresión, incluso durante la etapa adulta.

 

Otras causas de depresión

Las condiciones sociales y familiares en la edad adulta también pueden influir en la depresión en personas con una vulnerabilidad biológica.  La pérdida de seres queridos son muchas veces precipitantes de episodios depresivos. Otros factores predisponentes para la depresión son etapas vulnerables de la vida, como la tercera edad y la adolescencia. Asimismo, el consumo de sustancias adictivas, especialmente de alcohol, puede estar estrechamente relacionado con la depresión.

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