En mente A mente entendemos las adicciones como enfermedades de la mente potencialmente graves y que afectan a diversas áreas del funcionamiento de una persona. Las adicciones pueden afectar al estado de salud física, al estado mental, a la vida familiar, a la vida en pareja y sentimental, al rendimiento académico, al trabajo, a las relaciones sociales, a las habilidades cognitivas, a la conducción, a la coordinación motora y a la vida espiritual.

 

¿Cómo puedo reconocer si tengo una adicción?

El uso excesivo de una sustancia adictiva (como pueda ser el tabaco, el alcohol, la cocaína o el cannabis) o de una actividad con riesgo de convertirse en adictiva (como el juego, el sexo o los videojuegos), puede potencialmente convertirse en una adicción. Aunque es controvertido establecer un límite entre el uso recreativo y el abuso, la presencia de problemas asociados al consumo nos delimita la frontera. Esos problemas suelen ser en el ámbito de la salud física (por ejemplo, afectación del hígado por el consumo de alcohol), la salud mental (alucinaciones con el consumo de cocaína), la situación económica (arruinarse jugando en un casino), el rendimiento académico (no estudiar los exámenes por pasar demasiadas horas jugando a videojuegos) o las relaciones sociales (no salir con los amigos por preferir fumar porros en la habitación).

 

¿Cómo se ha podido originar mi adicción?

Las adicciones tienen un origen muy complejo, en donde coexisten factores genéticos, ambientales, familiares, personales y sociales. En primer lugar, necesitas haber tenido la sustancia adictiva disponible para su consumo. En segundo lugar, tienes que tener cierta predisposición genética para desarrollar una adicción, ya que no todas las personas que consumen una droga se hacen adicta a ella. En tercer lugar, es muy posible que tengas una forma de ser que predisponga al consumo de sustancias, como tener inclinación por la búsqueda de nuevas sensaciones, ser impulsivo y no prever las consecuencias negativas de tus actos o, por el contrario, ser muy tímido e introvertido, por poner dos ejemplos distintos. En último lugar, deben darse una serie de situaciones familiares, sociales y económicas en tu vida para que termines desarrollando una adicción.

No se puede desarrollar una adicción a una sustancia si nunca se ha probado.

 

¿Cómo puedo tratar mi adicción?

Las adicciones son problemas complejos y suelen requerir abordajes multidisciplinares. El tratamiento debe comenzar por un buen diagnóstico, que comprende valorar tu estado de salud física, tu estado de ánimo, tus antecedentes familiares y tu situación sociofamiliar. Posteriormente, debemos establecer una planificación del tratamiento de apoyo psicológico, informarte de las asociaciones de apoyo mutuo disponibles, establecer entrevistas familiares o de pareja e, incluso, valorar la necesidad de una baja médica o de un tratamiento farmacológico (para el síndrome de abstinencia, por ejemplo). Todo esto, que puede parecerte ahora abrumador, no debe preocuparte porque en mente A mente será coordinado por un profesional que goza de experiencia, autoridad, conocimientos y mucha empatía.

 

¿A qué profesional debo acudir en primer lugar?

Los psiquiatras, como médicos, podemos hacer la valoración global del estado físico, solicitar un análisis de sangre, valorar la necesidad de una medicación y de una baja médica. Además, como expertos en salud mental, podemos hacer una valoración del estado de ánimo que pueda estar favoreciendo tu consumo y generándote malestar. Por último, los psiquiatras formados en psicoterapia, podemos planificar el tratamiento psicológico y el apoyo a las familias. En algunos casos, es preferible que el tratamiento psicológico lo realice otro profesional, ya sea por indicación del propio psiquiatra o por predilección del paciente.

En definitiva, el profesional más cualificado para hacer un primer diagnóstico y planificar tu tratamiento va a ser un psiquiatra, aunque, si lo deseas, puedes optar por ir antes a un psicólogo.

 

¿Cómo puedo ayudar a un familiar o a un amigo con una adicción?

El tratamiento de las adicciones es voluntario. Es decir, tiene que ser la persona implicada en la conducta adictiva quien consienta ser ayudado y quien reciba la ayuda. Dado que son situaciones normalmente complejas, cuanta más ayuda mejor. Lamentablemente, por la propia naturaleza de la enfermedad y por la neurobiología de las adicciones, la persona implicada puede no tomar conciencia a tiempo del problema y demorar en exceso la búsqueda de ayuda. Por este motivo, muchas veces son los familiares y amigos los primeros en reconocer el problema y en comprobar lo difícil y frustrante que puede ser intentar ayudarlos. Cuando la persona con una adicción no acepta la ayuda, no hay que desistir en apoyarla, aunque sin presionarla en exceso. Si no estás seguro de cómo ayudar a tu ser querido, quizás te pueda ayudar consultar la situación con un profesional que te oriente.

 

¿Se puede tratar mi adicción? ¿Qué adicciones se tratan?

Todas las adicciones tienen tratamiento, por lo tanto, tu adicción tiene tratamiento. Una parte del tratamiento es común para todas las adicciones y otra es más específica en función de la propia sustancia o conducta adictiva. Por supuesto, lo más determinante a la hora de planificar el tratamiento de una adicción es la propia persona: en mente A mente personalizamos el tratamiento a las necesidades individuales de cada caso. Esto nos permite poder ayudar a todas las personas que consultan por una adicción.

A continuación, te ofrecemos una selección de las adicciones más frecuentes por si quieres ampliar información sobre ellas.

 

alcohol-psiquiatra

Alcohol

tabaco-psiquiatra

Tabaco

tranquilizantes-somniferos-psiquiatra

Tranquilizantes y somníferos

porros-psiquiatra

Cannabis

drogas-de-sintesis-psiquiatra

Drogas de síntesis

estimulantes-psiquiatra

Estimulantes

ludopatia-psiquiatra

Juego y apuestas online

cocaina-psiquiatra

Cocaína

adicciones-comportamentales-psiquiatra

Adicciones comportamentales

Internet, móvil, redes sociales, sexo y compras