Pastillas para dormir: cuál elegir según el tipo de insomnio
Las pastillas para dormir pueden incluir medicamentos con receta, como benzodiacepinas, y opciones sin receta, como algunos antihistamínicos, melatonina o suplementos. No existe una pastilla para dormir que sea la mejor para todo el mundo: depende del tipo de insomnio, la edad, otros problemas de salud o medicamentos que se estén tomando y el riesgo de dependencia de algunos hipnóticos.
El insomnio pocas veces es una enfermedad aislada, y su tratamiento puede ser insuficiente si no se aborda el problema que lo acompaña o lo mantiene. En algunos casos se debe a malos hábitos de sueño; en otros, a un problema físico, como apnea del sueño o dolor; y en otros puede relacionarse con estrés, ansiedad, depresión o consumo de sustancias. Por eso, antes de buscar “la mejor pastilla para dormir”, conviene entender qué tipo de insomnio existe y si hay algo que lo está causando o perpetuando.
Para ayudarte a elegir una pastilla para dormir debemos distinguir si tu insomnio es agudo o crónico:
Insomnio agudo: dura menos de tres meses. Suele relacionarse con situaciones puntuales de estrés, cambios en el entorno, alteraciones de los hábitos de sueño, viajes con cambio de huso horario u otros factores transitorios.
Insomnio crónico: persiste durante más de tres meses. A menudo se asocia a causas más complejas, como ansiedad, depresión, TDAH, dolor, enfermedades médicas, efectos secundarios de otros medicamentos o hábitos de sueño inadecuados.
¿Cuál es la mejor pastilla para dormir?
La mejor pastilla para dormir no va a ser la misma para todas las personas. En un insomnio agudo, con un precipitante conocido, puede estar indicado un tratamiento breve con hipnóticos bajo supervisión médica. En cambio, en una persona con insomnio crónico lo primero es evaluar la causa del problema, los hábitos de sueño, la salud mental, otros problemas médicos y el uso de sustancias o medicamentos.
Por eso, la pregunta principal no es ¿Qué pastilla tengo que tomar?, sino: ¿Por qué no estoy durmiendo y qué tratamiento tiene más sentido en mi caso?
En algunas personas puede tener sentido usar una benzodiacepina durante pocos días. En otras, puede ser más razonable valorar melatonina, daridorexant, un antidepresivo sedante o incluso no usar medicación y priorizar medidas no farmacológicas. A veces resulta suficiente con limitar la ingesta de cafeína durante el día. La elección depende del contexto clínico y siempre debe ser consultado con un médico.
Tipos de pastillas para dormir
Existen distintos grupos de medicamentos y productos que se utilizan para dormir. Algunos requieren receta médica y otros se venden sin receta, pero eso no significa que sean inocuos.
| Tipo de medicamento | Ejemplos | ¿Requieren receta? | Uso habitual |
|---|---|---|---|
| Benzodiacepinas | Lorazepam, lormetazepam | Sí | Insomnio agudo o uso puntual |
| Fármacos Z | Zolpidem, zopiclona | Sí | Dificultad para conciliar o mantener el sueño |
| Antihistamínicos | Doxilamina (Dormidina®), difenhidramina (Soñodor®) | No | Insomnio ocasional |
| Melatonina | Melatonina, Melatonina de liberación prolongada | Depende del producto | Alteraciones del ritmo sueño-vigilia, mayores de 55 años |
| Daridorexant | Quviviq® | Sí | Insomnio crónico en adultos |
| Antidepresivos hipnóticos | Mirtazapina, trazodona, agomelatina | Sí | Insomnio asociado a ansiedad o depresión |
| Antipsicóticos sedantes | Quetiapina, olanzapina | Sí | Casos concretos, no como primera opción general |
Pastillas para dormir en el insomnio agudo
El insomnio agudo suele aparecer tras una situación identificable: estrés, preocupación, cambios de horario, problemas personales o alteraciones recientes de los hábitos de sueño. En muchos casos, la preocupación y la rumiación en torno al problema son las responsables de no lograr pegar ojo en toda la noche.
Estos episodios pueden durar días o semanas y se viven con mucha intensidad. La angustia por no dormir, junto con las dificultades para concentrarse al día siguiente y la inestabilidad emocional asociada al insomnio, pueden hacer que el problema se mantenga durante más tiempo. Uno siente que tiene que romper el bucle de insomnio-angustia-insomnio de alguna manera.
En estos casos, el objetivo principal es resolver la causa que ha desencadenado el insomnio y evitar que se cronifique.
Antes de recurrir a medicación, conviene revisar medidas básicas de higiene del sueño:
mantener horarios regulares
evitar cafeína, alcohol y cenas copiosas
limitar las siestas
hacer ejercicio físico, preferiblemente no justo antes de dormir
reducir pantallas y estímulos por la noche
crear un ambiente adecuado para dormir
Si estas medidas no son suficientes, un médico, preferiblemente especialista en Psiquiatría, puede evaluar el insomnio y valorar el uso puntual de medicación. En general, estos tratamientos deberían utilizarse durante el menor tiempo posible, idealmente pocos días o menos de cuatro semanas.
Benzodiacepinas y fármacos Z en el insomnio agudo
En algunos casos de insomnio agudo, el médico puede valorar el uso breve de benzodiacepinas o fármacos Z. Se trata de medicamentos que requieren receta médica y que deben utilizarse bajo supervisión profesional.
Entre las benzodiacepinas utilizadas para dormir se encuentran medicamentos como:
Lorazepam (Orfidal ®).
Lormetazepam (Noctamid ®).
Entre los llamados fármacos Z o análogos de las benzodiacepinas se encuentran:
Zolpidem (Stilnox ®).
Zopiclona (Limovan ®).
Estos medicamentos pueden ser eficaces a corto plazo, pero no están exentos de riesgos. Pueden producir somnolencia al día siguiente, disminución de reflejos, problemas de atención y memoria, riesgo de accidentes de tráfico y mayor riesgo de caídas, especialmente en personas mayores.
Si se prolonga su uso, también puede aparecer tolerancia, dependencia e insomnio de rebote al retirarlos. Además, pueden estar contraindicados en algunas enfermedades, como la apnea del sueño o la miastenia gravis. Si te interesa la apnea del sueño, te recomendamos que leas este otro artículo: Medicación para el insomnio en la apnea del sueño.
Por eso, cuando se utilizan, debe hacerse con supervisión médica, empleando la dosis mínima eficaz y durante el menor tiempo posible.
Si quieres conocer la diferencia entre dos fármacos de cada uno de estos grupos, te invito a leer esta comparativa entre Lormetazepam y Zolpidem.
Antihistamínicos para el insomnio agudo
Algunos antihistamínicos de primera generación pueden tener efecto hipnótico porque bloquean receptores H1 de histamina en el sistema nervioso central. La histamina participa en los sistemas cerebrales que mantienen la vigilia; por eso, al bloquear su acción, estos fármacos pueden producir somnolencia y facilitar el sueño.
Hay dos antihistamínicos que se venden sin receta en las farmacias para el tratamiento del insomnio agudo:
Difenhidramina (Soñodor ®).
Doxilamina (Dormidina ®).
Aunque se venden sin receta, no son medicamentos inocuos. Pueden producir somnolencia al día siguiente, disminución de reflejos, sequedad de boca, estreñimiento, visión borrosa o dificultad para orinar, especialmente por su efecto anticolinérgico. Por este motivo, deben usarse con precaución en personas mayores y no son una buena solución para el insomnio crónico.
Pastillas para dormir en el insomnio crónico
Se habla de insomnio crónico cuando las dificultades para dormir persisten durante más de tres meses y aparecen al menos tres noches por semana. La definición de insomnio no solo incluye la dificultad para iniciar o mantener el sueño, también debe existir una repercusión clínica por el día (somnolencia, problemas de concentración, irritabilidad, fatiga).
En estos casos de insomnio crónico, no suele haber una única causa. Como hemos dicho anteriormente, es habitual que intervengan varios factores: ansiedad, depresión, dolor, enfermedades médicas, consumo de alcohol o cafeína, malos hábitos de sueño, horarios irregulares o uso de otros medicamentos que interfieren con el descanso.
Antes de valorar un tratamiento farmacológico para el insomnio, recomiendo revisar las pautas de higiene del sueño, las siestas, evitar el consumo de alcohol, reducir la cafeína, hacer ejercicio físico y ejercicios de relajación o meditación. En muchos casos, el tratamiento psicológico del insomnio puede ser muy útil. La terapia cognitivo-conductual para el insomnio ayuda a modificar hábitos, creencias y conductas que mantienen el problema de sueño.
Cuando todo esto no es suficiente, o cuando el insomnio produce un deterioro importante, puede valorarse un tratamiento farmacológico. Lo adecuado es consultar con un médico para individualizar la decisión, consensuar la duración del tratamiento y revisar periódicamente si sigue siendo necesario.
Elección de la pastilla en el insomnio crónico
En el insomnio crónico no hay una pastilla que sea la mejor para todo el mundo. Cada persona responde de forma distinta a los tratamientos y cada medicamento tiene indicaciones, contraindicaciones y riesgos diferentes.
La elección del tratamiento depende de varios factores:
si cuesta conciliar el sueño o mantenerlo;
si hay despertares precoces;
si existe ansiedad o depresión;
la edad de la persona;
otros problemas médicos;
otros medicamentos que se estén tomando;
el riesgo de dependencia;
la presencia de somnolencia durante el día;
la necesidad de conducir o realizar actividades de riesgo.
Tomar la misma pastilla que toma un familiar, un vecino o alguien que la recomienda en internet puede ser una mala idea. Lo que ayuda a una persona puede ser inadecuado o peligroso para otra.
Melatonina
La melatonina puede ser útil en algunas situaciones, especialmente cuando existe una alteración del ritmo sueño-vigilia o en el jet-lag. La formulación de liberación prolongada puede durar 7-8 horas, mientras que la normal o de liberación inmediata puede tener una duración de 3-4 horas, insuficiente para cubrir toda la noche pero suficiente si el insomnio es de conciliación. La dosis, el tipo de preparado y el momento de toma deberían individualizarse.
Su perfil de tolerabilidad suele ser mejor que el de las benzodiacepinas y resulta especialmente interesante en personas mayores de 55 años porque se presupone una reducción de liberación de melatonina endógena a partir de esa edad. Además, la melatonina no se asocia al mismo riesgo de caídas, deterioro psicomotor o dependencia que las benzodiacepinas, aunque su indicación debe individualizarse.
Daridorexant (Quviviq ®)
Desde octubre de 2023 está disponible en España Daridorexant, comercializado como Quviviq ®, un tratamiento con receta médica indicado para el insomnio crónico en adultos caracterizado por síntomas durante al menos 3 meses e impacto considerable en la actividad diurna (según su ficha técnica).
Daridorexant pertenece a un grupo de medicamentos llamados antagonistas de los receptores de orexina. A diferencia de las benzodiacepinas y otros hipnóticos clásicos, no actúa potenciando directamente la inhibición cerebral, sino bloqueando el sistema de orexinas y evitando el mantenimiento de la vigilia. Es decir, en lugar de producir un efecto sedante, Daridorexant reduce la señal de vigilia mediada por orexinas (evita que sigamos despiertos). Esto hace que tenga un perfil diferente al de las benzodiacepinas. Puede producir menos somnolencia residual y menos alteración cognitiva que algunos hipnóticos clásicos.
Antidepresivos para dormir
Cuando el insomnio se acompaña de depresión o ansiedad o cuando están contraindicadas las benzodiacepinas, puede tener sentido utilizar algunos antidepresivos que pueden facilitar el sueño.
Entre ellos se encuentran:
Mirtazapina (Rexer ®).
Trazodona (Deprax ®).
Agomelatina (Valdoxan ®).
Hemos hablado de los dos primeros en otro artículo Mirtazapina o Trazodona: antidepresivos sedantes. Por su parte, la agomelatina no es sedante, sino que es un antidepresivo que actúa como agonista de los receptores de melatonina regulando los ritmos circadianos y favoreciendo el descanso nocturno y la actividad diurna.
Benzodiacepinas en el insomnio crónico
Las benzodiacepinas, como lormetazepam, lorazepam, diazepam o clonazepam, son eficaces para inducir el sueño, pero no suelen ser la mejor solución a largo plazo para el insomnio crónico. El problema principal es que, con el uso continuado, pueden producir tolerancia y dependencia. El fenómeno de tolerancia implica que con el tiempo hagan menos efecto o se necesita una dosis mayor para lograr el mismo efecto. La dependencia puede implicar un insomnio de rebote cuando se intenta retirar.
Además, como hemos comentado antes, las benzodiacepinas pueden provocar somnolencia al día siguiente, enlentecimiento psicomotor, problemas de memoria, caídas en personas mayores y riesgo de accidentes.
Por este motivo, si se utilizan, conviene que sea durante periodos cortos, con una indicación clara y con seguimiento médico. En general, no deberían convertirse en una solución automática para dormir cada noche durante meses o años.
Antipsicóticos sedantes
En algunos casos resistentes, o cuando el insomnio se asocia a síntomas psicóticos, agitación importante o un estado de ánimo exaltado, pueden utilizarse antipsicóticos sedantes como quetiapina (Seroquel ®), olanzapina (Zyprexa ®) o clotiapina (Etumina ®).
Sin embargo, estos medicamentos no deberían considerarse una primera opción general para el insomnio. Pueden tener efectos secundarios importantes, como aumento de peso, somnolencia, alteraciones metabólicas o efectos cardiovasculares, entre otros.
Su uso debe reservarse para situaciones concretas y siempre bajo supervisión médica.
Riesgos de las pastillas para dormir
Las pastillas para dormir pueden ser útiles cuando están bien indicadas, pero también pueden producir graves problemas si se usan sin control, especialmente las benzodiacepinas. Recuerda que se recomienda utilizarlas si los cambios en la higiene del sueño no han sido suficientes y cuando la psicoterapia no ha sido efectiva o no está accesible.
Los principales riesgos de las benzodiacepinas son:
somnolencia durante el día;
disminución de reflejos;
problemas de memoria y atención;
riesgo de caídas, especialmente en personas mayores;
accidentes de tráfico;
tolerancia;
dependencia;
insomnio de rebote al retirarlas;
interacciones con alcohol u otros medicamentos;
empeoramiento de problemas respiratorios, como la apnea del sueño.
El riesgo depende del medicamento, la dosis, la edad, la duración del tratamiento y las enfermedades o tratamientos asociados. En este listado, hemos enumerado los riesgos con las benzodiacepinas. Mientras que, otros medicamentos, como melatonina y daridorexant tienen un perfil de riesgos diferente y, en general, no se asocian a los mismos problemas que las benzodiacepinas, aunque también pueden producir efectos adversos y deben indicarse según el contexto clínico.
Por eso, antes de tomar una pastilla para dormir de forma habitual, conviene consultar con un profesional sanitario.
Alternativas a las pastillas para dormir
El primer tratamiento del insomnio no debería ser una medicación, sino la higiene del sueño y la psicoterapia.
La terapia cognitivo-conductual para el insomnio (TCC-I) es la intervención psicológica de primera línea para el insomnio crónico en muchas guías clínicas. Sin embargo, en la práctica, esta recomendación no es muy realista debido a que el acceso a la terapia puede estar limitado por listas de espera, coste, disponibilidad de profesionales formados o preferencia del paciente por soluciones más rápidas.
La TCC-I consiste en 6-8 sesiones semanales de una hora que incluyen:
Higiene del sueño: qué hacer durante el día para prevenir el insomnio, qué hacer por la noche para poder conciliarlo mejor y qué hacer si no puedo dormir.
Ejercicios de relajación.
Terapia cognitiva: evitar predicciones catastrofistas que incrementen la preocupación y la ansiedad.
Técnicas de restricción del sueño: limitar el tiempo que se pasa en la cama para favorecer la presión del sueño.
Preguntas frecuentes (FAQ): pastillas para dormir
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En el insomnio agudo, la medicación más utilizada son las benzodiacepinas, a pesar de sus riesgos y efectos secundarios.
En el insomnio crónico, después de mejorar los hábitos de sueño y valorar una terapia específica para el insomnio, daridorexant en adultos y melatonina en personas mayores pueden ser opciones con buen equilibrio riesgo-beneficio en casos seleccionados.
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No conviene buscar la pastilla más fuerte, sino la más adecuada para cada caso. Los medicamentos más sedantes también pueden tener más riesgos, como somnolencia al día siguiente, caídas, dependencia o problemas de memoria.
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Las benzodiacepinas y sus análogos (fármacos Z) son los medicamentos que tienen mayor riesgo de crear dependencia.
Los antidepresivos, la melatonina y el daridorexant no tienen el mismo riesgo que las benzodiacepinas.
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Algunas pastillas para dormir no deberían tomarse a diario durante periodos prolongados por el riesgo de tolerancia y dependencia. Si necesitas medicación cada noche, conviene consultar con un especialista en insomnio.
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Tomar más dosis de la recomendada o combinar varios medicamentos para el insomnio no es recomendable porque se multiplican sus efectos secundarios. Si no te está funcionando el tratamiento que te han prescrito, vuelve a consultar con tu médico.
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Algunos antihistamínicos, productos con melatonina, hierbas medicinales y suplementos se venden sin receta. Sin embargo, aunque se vendan sin receta, pueden tener efectos secundarios y no siempre son adecuados, especialmente en personas mayores o con enfermedades médicas.
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Deberías consultar si el insomnio dura más de unas semanas, afecta a tu vida diaria, te hace pensar en tomar medicación o se acompaña de ansiedad, depresión, consumo de alcohol, ronquidos intensos o somnolencia diurna importante.
Cuándo consultar con un psiquiatra por insomnio
Conviene consultar con un especialista cuando el insomnio:
dura varias semanas
aparece tres o más noches por semana
afecta al trabajo, los estudios o la vida diaria
obliga a tomar medicación con frecuencia
se acompaña de ansiedad, depresión o irritabilidad
aparece junto con consumo de alcohol u otras sustancias
se produce en una persona mayor
se asocia a ronquidos intensos o sospecha de apnea del sueño
no mejora con medidas básicas de higiene del sueño
Un psiquiatra puede valorar si el insomnio forma parte de un trastorno de ansiedad, depresión, otro problema de salud mental o una situación médica que requiera un abordaje específico.
Psiquiatra especialista en insomnio
Afrontar el insomnio puede ser un desafío, pero con la ayuda adecuada y un enfoque personalizado, es posible encontrar solución. Si experimentas dificultades para dormir de forma persistente, te recomiendo consultar a un especialista. Y recuerda, la "mejor pastilla para dormir” es la que se adapta a tus necesidades individuales, siempre bajo supervisión médica.
Contacta con nosotros y te ayudaremos a decidir si necesitas un tratamiento y cuál podría ser la mejor opción terapéutica para el insomnio.