Lorazepam o Diazepam: diferencias entre Orfidal y Valium
Lorazepam y diazepam son dos de los ansiolíticos más conocidos y prescritos. Ambos pertenecen al grupo de medicamentos hipnosedantes conocidos como benzodiacepinas. Tienen efectos parecidos, pero no son el mismo medicamento y presentan diferencias importantes en su duración, potencia, uso clínico, riesgo de acumulación y perfil de efectos secundarios.
Una de las dudas más frecuentes es si Orfidal y Valium son lo mismo que lorazepam y diazepam. La respuesta es sencilla: Orfidal es una marca comercial de lorazepam y Valium es una marca comercial de diazepam. Por tanto, cuando hablamos de “Lorazepam o Diazepam” también estamos hablando, en muchas ocasiones, de “Orfidal o Valium”.
Ambos medicamentos requieren receta médica. No deben tomarse por cuenta propia, no deben mezclarse con alcohol ni con otros medicamentos sedantes sin supervisión, y su uso debe ser limitado en el tiempo por el riesgo de tolerancia, dependencia y síndrome de abstinencia.
Lorazepam y Diazepam: ¿para qué sirven?
Lorazepam y diazepam son benzodiacepinas. Esto significa que actúan sobre el sistema nervioso central y pueden producir efectos ansiolíticos, sedantes, hipnóticos, anticonvulsivantes y relajantes musculares.
Aunque pertenecen a la misma familia farmacológica, no los utilizamos exactamente igual en la práctica clínica. La diferencia entre lorazepam y diazepam no se limita a “cuál es más fuerte” o “cuál es mejor”, sino que se diferencian entre sí en cuestiones como: tiempo de inicio de acción, duración del efecto, vida media, indicación, uso como relajante muscular, ansiolítico, hipnótico o anticonvulsivo.
De forma general, lorazepam se utiliza con más frecuencia para la ansiedad y el insomnio asociado a ansiedad, mientras que diazepam destaca más por su duración prolongada y por su efecto relajante muscular. Aun así, la elección entre uno u otro debe hacerla un médico tras valorar el caso concreto.
Lo primero que conviene recordar es que lorazepam y diazepam solo se venden con receta médica. Existe un riesgo importante si se utilizan de forma indefinida sin seguimiento médico o sin prescripción médica (automedicación).
Orfidal y Valium: nombres comerciales y principio activo
Hasta ahora hemos hablado de lorazepam y diazepam por su principio activo. Sin embargo, muchas personas los conocen por sus nombres comerciales.
Orfidal es la marca comercial de lorazepam.
Valium es la marca comercial de diazepam.
| Pregunta rápida | Respuesta breve |
|---|---|
| ¿Lorazepam y Diazepam son lo mismo? | No. Son dos benzodiacepinas distintas, aunque tienen efectos parecidos. |
| ¿Orfidal es lorazepam? | Sí. Orfidal es una marca comercial de lorazepam. |
| ¿Valium es diazepam? | Sí. Valium es una marca comercial de diazepam. |
| ¿Cuál se usa más para dormir? | Lorazepam se utiliza con más frecuencia como hipnótico, aunque siempre debe ser prescrito por un médico. |
| ¿Cuál se usa más como relajante muscular? | Diazepam tiene un perfil más miorrelajante y suele emplearse más en contracturas o espasmos musculares. |
| ¿Cuál dura más? | Diazepam tiene una vida media más larga y puede producir más somnolencia al día siguiente. |
| ¿Cuál es más fuerte? | Depende de la dosis. De forma orientativa, 1 mg de lorazepam suele compararse con 5-10 mg de diazepam. |
| ¿Se pueden comprar sin receta? | No. Lorazepam y diazepam requieren receta médica. |
¿Cómo funcionan Lorazepam y Diazepam?
Recordemos que lorazepam y diazepam pertenecen a la familia de las benzodiacepinas, que son medicamentos con efecto ansiolítico, sedante, hipnótico, anticonvulsivante y, en distinto grado, relajante muscular.
Estos efectos se explican por su acción sobre el sistema GABAérgico. El GABA es uno de los principales neurotransmisores inhibidores del sistema nervioso central. Su función, de forma simplificada, es reducir la excitabilidad de las neuronas y evitar que determinados circuitos cerebrales se activen en exceso.
Lorazepam y diazepam actúan como moduladores alostéricos positivos del receptor GABA-A. Esto significa que no sustituyen al GABA ni activan el receptor de forma directa, sino que potencian la acción del GABA cuando este se une a su receptor.
El hecho de que las benzodiacepinas actúen como moduladores alostéricos positivos tiene importancia clínica. A diferencia de los barbitúricos, las benzodiacepinas no activan de forma directa el receptor GABA-A en ausencia de GABA, sino que potencian la respuesta cuando el GABA está presente. Por este motivo, las benzodiacepinas en sobredosis suelen tener un margen de seguridad mayor que los barbitúricos. Aun así, esto no significa que sean medicamentos inocuos: el riesgo aumenta de forma importante si se combinan con alcohol, opioides u otros depresores del sistema nervioso central, como los propios barbitúricos.
Efecto sobre la ansiedad y la amígdala
El efecto ansiolítico de lorazepam y diazepam se relaciona con la disminución de la hiperactivación de los circuitos cerebrales implicados en el miedo, la amenaza y la respuesta de alarma. Uno de los centros más importantes en estos circuitos es la amígdala, una estructura cerebral que participa en la detección de amenazas y en la activación de respuestas emocionales intensas. Cuando la amígdala y sus conexiones con otras regiones cerebrales están muy activadas, pueden aparecer síntomas como miedo, inquietud, tensión física, hipervigilancia, palpitaciones o crisis de ansiedad.
Al potenciar la acción inhibitoria del GABA, las benzodiacepinas reducen la excitabilidad de estos circuitos. Por eso pueden disminuir de forma rápida la ansiedad, la tensión interna y algunos síntomas físicos asociados al estado de alarma.
No obstante, las benzodiacepinas no actúan solo sobre la amígdala. Los receptores GABA-A sensibles a benzodiacepinas están distribuidos por muchas regiones del sistema nervioso central. La amígdala es especialmente relevante para entender su efecto ansiolítico, pero también participan la corteza prefrontal, el hipocampo, la ínsula, el cíngulo anterior y otras redes cerebrales relacionadas con la interpretación del peligro, la memoria emocional, la anticipación y el control de la respuesta emocional.
Efecto anticonvulsivante
El efecto anticonvulsivante de las benzodiacepinas se debe a que aumentan la inhibición GABAérgica en redes neuronales hiperexcitables. Las convulsiones aparecen cuando grupos de neuronas descargan de forma excesiva y sincronizada. Al potenciar la acción del GABA, lorazepam y diazepam reducen la facilidad con la que estas redes se activan y propagan la descarga.
Por este motivo, algunas benzodiacepinas se utilizan en contextos médicos concretos para tratar crisis convulsivas o estatus epiléptico. Este uso requiere indicación médica y, en muchas ocasiones, administración y supervisión en un entorno sanitario.
Por qué también producen somnolencia y otros efectos secundarios
El mismo mecanismo que explica sus beneficios también explica sus riesgos. Al aumentar la inhibición del sistema nervioso central, lorazepam y diazepam pueden producir somnolencia, lentitud de reflejos, problemas de memoria, alteración de la coordinación, debilidad muscular, confusión y riesgo de caídas.
Estos efectos adversos son más probables en personas mayores, con dosis elevadas, con tratamientos prolongados o cuando se combinan con alcohol, opioides, hipnóticos, antipsicóticos, antihistamínicos sedantes u otros depresores del sistema nervioso central.
Por eso, aunque lorazepam y diazepam pueden ser útiles en determinadas circunstancias, deben utilizarse con prudencia, durante el menor tiempo posible y siempre bajo indicación médica.
Diferencias principales entre Lorazepam y Diazepam
La diferencia entre lorazepam y diazepam más importante está en la duración del efecto. Diazepam tiene una vida media más larga y genera metabolitos activos, por lo que su efecto puede prolongarse más. Lorazepam tiene una duración intermedia y tiende a acumularse menos que diazepam.
| Aspecto | Lorazepam / Orfidal | Diazepam / Valium |
|---|---|---|
| Familia farmacológica | Benzodiacepina | Benzodiacepina |
| Nombre comercial conocido | Orfidal | Valium |
| Uso habitual | Ansiedad, tensión e insomnio asociado a ansiedad | Ansiedad, sedación, espasmos musculares, contracturas y otros usos médicos |
| Duración del efecto | Intermedia | Más prolongada |
| Vida media orientativa | Aproximadamente 10-20 horas | Aproximadamente 24-48 horas, con metabolitos activos de duración más larga |
| Uso para dormir | Suele utilizarse más que diazepam cuando se busca un efecto hipnótico de duración intermedia | Puede producir somnolencia prolongada o sensación de “resaca” al día siguiente |
| Uso como relajante muscular | No suele ser la primera elección para contracturas | Tiene un perfil más miorrelajante |
| Riesgo de acumulación | Menor que diazepam, aunque depende de la persona, la dosis y la duración del tratamiento | Mayor, especialmente en personas mayores o con tratamientos repetidos |
| Personas mayores | Precaución y dosis bajas si se prescribe | Precaución especial por somnolencia, caídas, confusión y acumulación |
| Riesgo de dependencia | Sí | Sí |
| Alcohol, opioides y sedantes | Evitar la combinación salvo indicación médica expresa | Evitar la combinación salvo indicación médica expresa |
| Retirada | Debe ser gradual si se ha tomado de forma continuada | Debe ser gradual si se ha tomado de forma continuada |
Duración del efecto: Lorazepam frente a Diazepam
En medicina, la duración del efecto de un medicamento se mide con un parámetro que denominamos vida media y que es muy útil para entender el funcionamiento de las benzodiacepinas en el organismo. Para quien no hubiera oído hablar de este término, la vida media de un medicamento es el tiempo que tarda el organismo en reducir aproximadamente a la mitad la cantidad de fármaco presente en sangre.
Lorazepam tiene una vida media considerada intermedia, de aproximadamente 10 a 20 horas. Esta duración del efecto es adecuada para tratar situaciones de ansiedad puntual o de insomnio, puesto que es suficiente para cubrir toda la noche sin producir excesiva somnolencia residual a la mañana siguiente.
Diazepam tiene una vida media más larga, aproximadamente de 24 a 48 horas, y además produce metabolitos activos que pueden durar todavía más. Esto puede ser útil en algunos contextos clínicos, pero también aumenta el riesgo de acumulación, somnolencia prolongada y sensación de cansancio al día siguiente si se emplea como hipnótico.
¿Qué es más fuerte, Lorazepam o Diazepam?
La pregunta “qué es más fuerte, lorazepam o diazepam” es frecuente, pero puede inducir a error. No se puede comparar la potencia de estos medicamentos sin tener en cuenta la dosis, la frecuencia de administración, la edad, la tolerancia previa, otros tratamientos y el motivo por el que se toman.
De forma orientativa, suele considerarse que 1 mg de lorazepam puede equivaler aproximadamente a 5-10 mg de diazepam. Esta equivalencia no debe utilizarse para sustituir lorazepam por diazepam, o viceversa, sin supervisión médica. No es una regla para automedicarse ni para ajustar dosis por cuenta propia, es solo una equivalencia aproximada.
En general, podemos decir que lorazepam puede producir un efecto más concentrado e intenso en menos tiempo, mientras que diazepam tiende a tener un efecto más prolongado y persistente.
Diferencias de metabolismo
Diazepam se metaboliza en el hígado y produce metabolitos activos, lo que contribuye a que su efecto pueda prolongarse. Esto es especialmente relevante en personas mayores, pacientes con enfermedades hepáticas o personas que toman otros medicamentos, porque puede acumularse el medicamento si se administran varias dosis.
Lorazepam tiene un metabolismo diferente al de diazepam y no depende tanto de las vías oxidativas hepáticas. Por este motivo, cuando es imprescindible utilizar una benzodiacepina en una persona con enfermedad hepática, los médicos solemos preferir lorazepam frente a benzodiacepinas de vida media larga que se metabolicen por vía hepática, como diazepam. Aun así, debe utilizarse con prudencia, especialmente en insuficiencia hepática grave, problemas respiratorios o tratamientos combinados.
Lorazepam o Diazepam para dormir
Lorazepam y diazepam pueden producir sueño, pero eso no significa que sean la mejor solución para cualquier insomnio.
En el insomnio, especialmente si se mantiene durante semanas o meses, conviene valorar primero la causa. El insomnio puede aparecer por ansiedad, depresión, estrés, dolor, consumo de sustancias, apnea del sueño, horarios irregulares, problemas médicos o hábitos que mantienen el problema. En el insomnio crónico, la intervención psicológica específica para el sueño suele ser una parte fundamental del tratamiento.
Si un médico decide utilizar una benzodiacepina para dormir, lorazepam suele emplearse con más frecuencia que diazepam porque su duración es intermedia. Diazepam puede producir somnolencia prolongada, cansancio o sensación de “resaca” al día siguiente, especialmente por su vida media larga.
Lorazepam suele ser más adecuado que diazepam para dormir, pero la elección depende del caso y debe realizarla un médico.
Si te interesa, te recomendamos leer nuestra Guía farmacológica para el insomnio.
Lorazepam o Diazepam para la ansiedad
Lorazepam y diazepam pueden utilizarse para aliviar síntomas de ansiedad, pero no deben confundirse con un tratamiento completo de los trastornos de ansiedad.
Las benzodiacepinas pueden ser útiles de forma puntual o durante periodos breves cuando existe ansiedad intensa, crisis de ansiedad, insomnio asociado a ansiedad o síntomas físicos muy incapacitantes. Sin embargo, si la ansiedad es persistente, recurrente o interfiere de forma importante en la vida diaria, conviene valorar un abordaje más amplio.
En muchos casos, el tratamiento de base de la ansiedad incluye psicoterapia, cambios en hábitos, intervención sobre factores de estrés y, cuando está indicado, otros medicamentos que no generan dependencia como las benzodiacepinas.
Lorazepam suele utilizarse más que diazepam para la ansiedad, por su perfil ansiolítico y duración intermedia. Diazepam puede ser útil en algunos casos, especialmente cuando interesa una acción más prolongada o un componente relajante muscular. La decisión clínica depende del diagnóstico, la intensidad de los síntomas y los riesgos individuales.
Diazepam o Lorazepam como relajante muscular
Diazepam tiene un perfil más relajante muscular que lorazepam. Por este motivo, cuando se utiliza una benzodiacepina para contracturas, espasmos musculares o determinadas situaciones neurológicas, diazepam suele ser más adecuado.
Esto no significa que deba usarse cualquier dolor muscular con diazepam. Las contracturas musculares dolorosas deben evaluarse por un médico para descartar lesiones, problemas inflamatorios, alteraciones neurológicas u otras causas de dolor. Además, existen otros relajantes musculares, antiinflamatorios y medidas físicas que pueden ser más apropiadas según el caso.
Lorazepam no suele ser la primera elección si el objetivo principal es tratar una contractura muscular.
Quiénes deben tener especial precaución con Lorazepam o Diazepam
Lorazepam y diazepam no son adecuados para todas las personas. Antes de tomar una benzodiacepina, es importante que el médico conozca los antecedentes médicos, otros medicamentos y el consumo de alcohol u otras sustancias.
Debe tenerse especial precaución en personas con:
Apnea del sueño o problemas respiratorios.
Enfermedad hepática importante.
Miastenia gravis.
Deterioro cognitivo, fragilidad o antecedentes de caídas.
Consumo problemático de alcohol u otras sustancias.
Tratamiento con opioides, hipnóticos, antipsicóticos, antihistamínicos sedantes u otros depresores del sistema nervioso central.
Embarazo, lactancia o deseo gestacional.
Antecedentes de dependencia a benzodiacepinas.
Ideas de muerte, depresión grave o riesgo autolesivo.
En estos casos, la indicación debe individualizarse especialmente y valorar alternativas cuando sea posible.
¿Se puede tomar Lorazepam y Diazepam juntos?
No se debe tomar lorazepam y diazepam juntos salvo que lo haya indicado expresamente un médico. Al pertenecer ambos al grupo de las benzodiacepinas, sus efectos sedantes pueden sumarse.
Combinar benzodiacepinas, como diazepam y lorazepam, aumenta el riesgo de somnolencia excesiva, confusión, caídas, alteración de la memoria, disminución de reflejos y depresión respiratoria, especialmente si además se consume alcohol, opioides, antihistamínicos sedantes, hipnóticos, antipsicóticos u otros depresores del sistema nervioso central.
Si una persona está tomando una benzodiacepina y cree que no le hace efecto, no debería subir la dosis o añadir otra por su cuenta. Lo adecuado es consultar con el médico que la prescribió.
Cuándo pedir ayuda urgente
Debe buscarse atención médica urgente si, tras tomar lorazepam, diazepam u otra benzodiacepina, aparece somnolencia extrema, dificultad para respirar, confusión intensa, pérdida de conciencia, caídas repetidas, comportamiento extraño o imposibilidad para mantenerse despierto.
El riesgo de que esto suceda es mayor si se han combinado benzodiacepinas con alcohol, opioides, otros hipnóticos, antipsicóticos, antihistamínicos sedantes u otros depresores del sistema nervioso central.
Riesgo de dependencia con Lorazepam y Diazepam
Uno de los principales motivos por los que lorazepam y diazepam requieren receta médica es el riesgo de dependencia. Este riesgo está relacionado con la sensación de bienestar que produce tomar Lorazepam o Diazepam, tanto porque reducen el malestar que produce la ansiedad como por el hecho que, en algunas personas, puede producir un efecto de placidez.
La dependencia puede aparecer cuando se toman benzodiacepinas durante un tiempo prolongado, especialmente a dosis altas o en personas con antecedentes de consumo problemático de alcohol u otras sustancias. También puede aparecer tolerancia, es decir, la necesidad de tomar más cantidad para conseguir el mismo efecto.
El riesgo no es igual en todas las personas. Depende de la dosis, duración del tratamiento, vulnerabilidad individual, antecedentes de adicción, situación clínica y motivo de prescripción.
Por este motivo, los tratamientos con benzodiacepinas deben ser lo más cortos posible y revisarse periódicamente. En general, no deberían convertirse en una solución indefinida para dormir o para manejar la ansiedad diaria.
Retirada de Lorazepam o Diazepam: evitar la suspensión brusca
Si lorazepam o diazepam se han tomado durante un tiempo prolongado, no deben suspenderse de forma brusca sin supervisión médica.
La retirada brusca puede producir síntomas de rebote o abstinencia: aumento de ansiedad, insomnio, irritabilidad, temblor, sudoración, palpitaciones, malestar físico, sensación de inquietud, síntomas perceptivos y, en casos graves, convulsiones u otras complicaciones.
La retirada debe ser gradual y adaptada a cada persona. No existe una pauta única válida para todos. Depende del tipo de benzodiacepina, dosis, tiempo de uso, síntomas de base, edad, otros medicamentos y riesgo clínico.
Diferencias en efectos secundarios de Lorazepam y Diazepam
Lorazepam y diazepam tienen efectos secundarios parecidos porque pertenecen a la misma familia farmacológica. Los más frecuentes o relevantes son:
Somnolencia.
Cansancio.
Mareo.
Debilidad muscular.
Lentitud de reflejos.
Problemas de memoria.
Dificultad de concentración.
Confusión.
Marcha inestable.
Riesgo de caídas.
Sensación de embotamiento.
Habla pastosa o torpeza motora.
La diferencia entre ambos suele estar más relacionada con la duración del efecto que con la naturaleza de los efectos secundarios. Diazepam puede producir más somnolencia prolongada o acumulación. Lorazepam puede producir un efecto más intenso en las primeras horas, especialmente en personas sensibles o con dosis elevadas.
El riesgo de estos efectos adversos aumenta si se combinan con alcohol, opioides, otros ansiolíticos, hipnóticos, antipsicóticos, antihistamínicos sedantes, barbitúricos u otros depresores del sistema nervioso central.
Lorazepam o Diazepam: cuál da más sueño
Los dos pueden y suelen dar sueño. El efecto hipnótico puede ser buscado en el tratamiento del insomnio o puede ser un efecto adverso en el tratamiento de la ansiedad. Lorazepam suele utilizarse más cuando se busca un efecto hipnótico de duración intermedia. Diazepam también puede producir sueño, pero menos concentrado y más prolongado.
Por eso, si la pregunta es “cuál da más sueño”, la respuesta depende de la dosis y de la persona. Si la pregunta es “cuál es más adecuado cuando no puedo dormir”, en general lorazepam suele ser preferible a diazepam cuando un médico decide utilizar una benzodiacepina para el insomnio.
Aun así, ninguna de las dos opciones debe utilizarse como solución crónica para dormir sin una evaluación médica completa.
Lorazepam o Diazepam: cuál engorda más
La ganancia de peso no suele ser el criterio principal para elegir entre lorazepam y diazepam. No se espera que ninguno de los dos produzca un aumento de peso significativo. Sin embargo, cuando una persona toma benzodiacepinas durante mucho tiempo, especialmente si existe somnolencia, cansancio o menor actividad física, puede aparecer un estilo de vida más sedentario. En ese caso, el aumento de peso no depende solo del medicamento, sino del conjunto de hábitos, actividad física, alimentación, sueño y estado emocional.
Lorazepam sublingual y Diazepam inyectable
Lorazepam puede administrarse por vía oral y, en algunas situaciones, por vía sublingual. La vía sublingual se utiliza cuando se busca un inicio de acción más rápido, por ejemplo en determinadas crisis de ansiedad, siempre que el médico lo haya indicado de esa forma.
Diazepam, en cambio, no está formulado ni indicado habitualmente para administración sublingual. Por eso no conviene extrapolar al diazepam la forma de uso sublingual que a veces se emplea con lorazepam. Si una persona ha recibido una indicación de “diazepam sublingual”, es recomendable confirmarlo con el médico o farmacéutico, porque puede tratarse de una confusión en la vía de administración.
Diazepam sí dispone de formas de administración diferentes a los comprimidos en contextos médicos concretos. Existen formulaciones de diazepam inyectable, que pueden administrarse por vía intramuscular o intravenosa en situaciones clínicas específicas, como ansiedad intensa en urgencias, sedación previa a procedimientos, espasmos musculares, algunos cuadros convulsivos o determinados contextos hospitalarios. La ficha técnica de Valium solución inyectable recoge la administración intramuscular o intravenosa en indicaciones concretas.
Estas formas inyectables no son equivalentes a tomar un comprimido de diazepam de otra manera. Requieren indicación médica, dosis ajustada y supervisión, especialmente por el riesgo de sedación excesiva, depresión respiratoria, hipotensión o complicaciones en personas mayores, pacientes debilitados o personas con enfermedad respiratoria.
Lorazepam o Diazepam en personas mayores
En personas mayores hay que tener especial precaución con cualquier benzodiacepina, pero el riesgo es especialmente relevante con diazepam por su vida media larga y por la presencia de metabolitos activos. Aunque el efecto inicial pueda parecer limitado a unas horas, diazepam y sus metabolitos pueden permanecer mucho más tiempo en el organismo. Si se toma durante varios días, pueden acumularse y producir más somnolencia, confusión, problemas de memoria, inestabilidad al caminar y caídas.
Cuando diazepam se toma durante varios días seguidos, puede ocurrir que una dosis no se haya eliminado completamente antes de tomar la siguiente. Esa suma progresiva del medicamento y de sus efectos es lo que se conoce como riesgo de acumulación. En la práctica, esto significa que una persona mayor puede empezar tolerando aparentemente bien el diazepam, pero presentar con los días más somnolencia, cansancio, desorientación, torpeza, problemas de memoria o caídas.
Este riesgo de acumulación es más importante en personas mayores porque el organismo puede tardar más en eliminar el medicamento y porque el cerebro suele ser más sensible a sus efectos sedantes. Por este motivo, diazepam debe utilizarse con mucha cautela en edad avanzada, especialmente si existen otros tratamientos sedantes, consumo de alcohol, deterioro cognitivo, fragilidad, apnea del sueño o antecedentes de caídas.
Lorazepam también puede producir somnolencia, caídas y dependencia, por lo que tampoco debe considerarse inocuo. Sin embargo, al tener una duración intermedia y no producir metabolitos activos tan prolongados como diazepam, suele plantear menos riesgo de acumulación que diazepam. En cualquier caso, si se prescribe una benzodiacepina en una persona mayor, conviene utilizar la menor dosis eficaz, durante el menor tiempo posible y con revisión médica estrecha.
Lorazepam o Diazepam en embarazo y lactancia
El uso de benzodiacepinas durante el embarazo debe evitarse salvo que exista una indicación médica clara y una valoración individual de riesgos y beneficios.
Los datos disponibles sobre malformaciones congénitas no son concluyentes y no permiten afirmar de forma simple que lorazepam o diazepam produzcan malformaciones en todos los casos. Sin embargo, sí existen motivos para ser prudentes, especialmente si se utilizan de forma continuada, a dosis altas o durante el final del embarazo.
El uso de benzodiacepinas en el tercer trimestre o cerca del parto puede asociarse a efectos en el recién nacido, como somnolencia, hipotonía, problemas de adaptación, dificultad para alimentarse o síntomas transitorios de retirada. Por este motivo, si una mujer toma lorazepam, diazepam u otra benzodiacepina y está embarazada, cree que puede estarlo o está planificando un embarazo, debe consultar con su médico.
No conviene suspender el tratamiento de forma brusca por cuenta propia, porque la retirada puede provocar ansiedad intensa, insomnio de rebote u otros síntomas de abstinencia. La decisión debe individualizarse, valorando el riesgo del medicamento, el riesgo de no tratar la ansiedad o el insomnio y las alternativas disponibles.
Durante la lactancia también es necesario valorar cuidadosamente el riesgo, porque las benzodiacepinas pueden pasar a la leche materna y producir sedación u otros efectos en el lactante. Diazepam, por su vida media larga, puede acumularse más que otras benzodiacepinas si se usa de forma repetida.
Siempre que sea posible, la ansiedad o el insomnio durante embarazo y lactancia deberían abordarse inicialmente con medidas no farmacológicas, psicoterapia, técnicas de relajación y coordinación entre psiquiatría, ginecología y atención primaria. Si fuera imprescindible utilizar una benzodiacepina, debería hacerse con la menor dosis eficaz, durante el menor tiempo posible y con seguimiento médico.
Lorazepam o Diazepam: cuál es mejor
No se puede decir que lorazepam sea mejor que diazepam ni que diazepam sea mejor que lorazepam en términos absolutos.
Cada uno tiene ventajas y desventajas. En resumen podemos decir que:
Lorazepam suele emplearse más cuando se busca un efecto ansiolítico o hipnótico de duración intermedia. Puede ser más útil en ansiedad, crisis de ansiedad o insomnio asociado a ansiedad, siempre dentro de un tratamiento limitado en el tiempo.
Diazepam suele ser más útil cuando interesa una acción más prolongada o un efecto relajante muscular. Puede emplearse en contracturas, espasmos musculares, algunos cuadros neurológicos, ansiedad intensa y otros contextos médicos concretos.
La elección debe hacerse según la indicación, edad del paciente y experiencia previa con benzodiacepinas.
Cuándo consultar con un psiquiatra si tomas Lorazepam o Diazepam
Conviene consultar con un psiquiatra si tomas lorazepam, diazepam u otra benzodiacepina y aparece alguna de estas situaciones:
Llevas tomándolo desde hace semanas o meses y no sabes si sigue siendo necesario.
Necesitas aumentar la dosis para notar el mismo efecto.
Te cuesta dormir sin medicación.
Las benzodiacepinas se han convertido en tu principal recurso para manejar la ansiedad, el insomnio o el malestar.
Has intentado retirarlo y han aparecido síntomas de rebote, como ansiedad, insomnio, irritabilidad, temblor o malestar físico.
Mezclas ansiolíticos con alcohol, opioides, hipnóticos u otros medicamentos sedantes.
Tienes antecedentes de adicción o consumo problemático de alcohol u otras sustancias.
Eres una persona mayor o tienes fragilidad, deterioro cognitivo o antecedentes de caídas.
Tienes apnea del sueño, problemas respiratorios, enfermedades hepáticas u otros problemas médicos relevantes.
Tienes dudas sobre cuál es el tratamiento más adecuado para la ansiedad, el insomnio, las crisis de ansiedad o la retirada progresiva de benzodiacepinas.
En menteAmente podemos valorar tu caso de forma individual, revisar si la medicación actual sigue siendo la opción más adecuada y plantear alternativas para tratar la ansiedad, el insomnio o la retirada progresiva de benzodiacepinas cuando esté indicado.
Fuentes consultadas
AEMPS CIMA. Ficha técnica de Orfidal y Ficha técnica de Valium.
NHS. Lorazepam: common questions; Diazepam: uses, precautions and side effects.
MotherToBaby / NCBI Bookshelf. Lorazepam fact sheets on pregnancy and breastfeeding; Diazepam fact sheets on pregnancy and breastfeeding.
Preguntas frecuentes sobre Lorazepam y Diazepam
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No. Lorazepam y diazepam son dos principios activos distintos. Ambos pertenecen al grupo de las benzodiacepinas y tienen efectos parecidos, pero se diferencian en duración, potencia, metabolismo y usos habituales.
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Sí. Orfidal es una marca comercial de lorazepam. También existen medicamentos genéricos con el mismo principio activo.
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Sí. Valium es una marca comercial de diazepam. También existen genéricos de diazepam.
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Depende de la dosis. De forma orientativa, 1 mg de lorazepam suele compararse con 5-10 mg de diazepam. Esta equivalencia no debe utilizarse para cambiar dosis o sustituir un medicamento por otro sin indicación médica.
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En general, lorazepam suele utilizarse más que diazepam cuando se busca un efecto hipnótico de duración intermedia. Diazepam puede producir más somnolencia al día siguiente por su vida media larga.
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Ambos pueden utilizarse para la ansiedad, pero lorazepam suele emplearse más por su perfil ansiolítico y duración intermedia. Diazepam puede ser útil en algunos casos concretos, especialmente cuando interesa una acción más prolongada o un componente relajante muscular.
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Diazepam tiene efecto relajante muscular y puede utilizarse en determinadas contracturas o espasmos musculares si el médico lo considera indicado.
Lorazepam puede tener cierto efecto relajante, pero no suele ser la primera elección cuando el objetivo principal es tratar una contractura muscular.
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Lorazepam tiene una vida media intermedia, aproximadamente de 10 a 20 horas. La duración percibida del efecto puede variar según la dosis, la sensibilidad individual, la edad y otros medicamentos.
Diazepam tiene una vida media más larga, aproximadamente de 24 a 48 horas, y produce metabolitos activos que pueden durar más. Por eso puede acumularse y producir somnolencia prolongada.
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No deben tomarse juntos salvo indicación médica expresa. Sus efectos sedantes pueden sumarse y aumentar el riesgo de somnolencia, confusión, caídas y depresión respiratoria.
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No. Lorazepam y diazepam requieren receta médica. Tomarlos sin supervisión aumenta el riesgo de efectos secundarios, dependencia, interacciones y problemas de retirada.
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No se recomienda mezclar lorazepam, diazepam ni otras benzodiacepinas con alcohol. La combinación puede potenciar la sedación y aumentar el riesgo de accidentes, depresión respiratoria, pérdida de memoria o conductas de riesgo.
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Si se han tomado durante un tiempo prolongado, deben retirarse de forma gradual y supervisada.
La suspensión brusca puede provocar insomnio de rebote, ansiedad, irritabilidad, temblores y, en casos graves, convulsiones u otras complicaciones.
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