Existen otros trastornos del sueño, distintos al insomnio, que deben valorarse y descartarse porque también pueden producir dificultades para mantener el sueño durante la noche y producir síntomas durante la vigilia como somnolencia o problemas en el rendimiento cognitivo.

Los ronquidos durante la noche, sobre todo cuando son intensos y frecuentes y se acompañan de pausas de apnea (pausa de la respiración durante unos segundos), pueden ser debidos a una apnea obstructiva del sueño. Para llegar a esta sospecha diagnóstica suele ser muy útil la presencia del cónyuge o pareja de dormitorio, quien da información acerca de los ronquidos y de sus características. Este es uno de los pocos casos en los que está indicado hacer una polisomnografía (estudio del sueño).

La apnea obstructiva del sueño produce muchos despertares nocturnos y tiene un tratamiento distinto al resto de los problemas que causan insomnio.

Cuando se mueven mucho las piernas durante la noche en la cama y se deshacen con frecuencia las sábanas, puede ser debido a un síndrome de piernas inquietas. El paciente suele aquejar dificultades en el inicio del sueño y el cónyuge se queja de los movimientos de las piernas durante la noche. En este caso, también se puede recomendar la polisomnografía.

Las pesadillas o el sonambulismo son fácil de identificar tanto por el propio paciente como por sus familiares. Los terrores nocturnos son más frecuentes en población infantil.

El síndrome de retraso de la fase del sueño ocurre cuando se retrasa la hora de acostarse y de levantarse. Este síndrome es típico de los jóvenes, y el problema aparece cuando tienen que madrugar para ir a la universidad o para ir al trabajo. Hay que diferenciarlo del insomnio de conciliación. El tratamiento consiste en explicar al paciente y a la familia el problema, ayudar al paciente a que se acostumbre a establecer nuevos hábitos de sueño y ayudar con melatonina en algunos casos.

El síndrome de adelanto de fase del sueño consiste en adelantar la hora de acostarse y de levantarse. Si en el síndrome de retraso de fase el prototipo era el joven, en el síndrome de adelanto de fase el prototipo es el anciano. Las personas mayores se levantan y se acuestan antes, por lo que no sería un insomnio si han dormido suficientes horas y están suficientemente descansados.

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